Terapia psicológica · Duelo
Duelo y procesos de pérdida
A veces sabes que toca seguir, pero no sabes cómo
La vida está llena de pérdidas, rupturas, cambios vitales importantes y decisiones tomadas que implican renunciar a otras… Si sientes que te has quedado bloqueada, atrapada y sin saber cómo avanzar.
Te ayudo a trabajar lo que estás viviendo para que consigas integrar lo ocurrido, darle un sentido a tu vida y redefinir tu día a día.
No consiste en olvidar, sino en darle un lugar que te permita continuar.

“Hay pérdidas que cambian nuestra vida”
¿Te reconoces?
Señales de que puede ser el momento de pedir ayuda

Todos han seguido adelante
Sientes que todo el mundo ha seguido adelante, pero tú sigues en el mismo lugar.

La ausencia lo ocupa todo
Hay días en los que la ausencia lo ocupa prácticamente todo y te inunda la tristeza.

Evitas lo que te lo recuerda
Evitas lugares, conversaciones o recuerdos porque temes venirte abajo.

Culpa al empezar a estar bien
Te sientes culpable cuando empiezas a estar bien, disfrutar o hacer planes.

Lo que podrías haber hecho
No dejas de pensar en lo que podrías haber hecho o dicho de otra manera.

Ya no sabes cómo seguir
Sientes que desde la pérdida ya no sabes muy bien quién eres ni cómo seguir.
Cómo lo trabajamos
Sostener, elaborar y recolocar
Atravesar un duelo no significa olvidar ni dejar atrás aquello que fue importante. Trabajamos para poder acercarnos a la pérdida sin que el dolor tenga que ocupar para siempre el mismo lugar.
01
Sostener lo que está ocurriendo
Al principio puede haber tristeza, rabia, culpa, alivio, desconcierto, miedo o incluso puede que no sientas absolutamente nada. Damos espacio a lo que aparezca, sin imponer cómo deberías estar viviendo este momento ni cuánto debería durar.
02
Elaborar la pérdida
Cuando estés preparada, podemos acercarnos a aquello que duele: lo vivido, lo que quedó pendiente, lo que cambió y también aquello que ya no podrá ser. Darle un lugar y un significado dentro de tu vida es parte de este proceso.
03
Encontrar una nueva manera de continuar
Seguir no es olvidar ni dejar atrás a quien o aquello que has perdido. Es ir encontrando una forma diferente de llevarlo contigo mientras vuelves a hacer espacio para lo que sigue estando y para lo que todavía puede venir.
Qué puedes esperar
Lo que cambia cuando trabajamos juntas

Poder recordar sin que el dolor lo ocupe todo

Soltar la culpa y los asuntos pendientes

Reconectar con tu vida, tus vínculos y tus planes

Darle a la pérdida un lugar que no sea el centro

Preguntas frecuentes
Quizás te estés preguntando…
Si tienes cualquier otra pregunta, escríbeme sin compromiso.
¿Es normal que siga estando tan mal después de tanto tiempo?
Sí, puede serlo. El duelo no tiene un calendario en el que, pasado cierto número de meses, tengas que encontrarte bien. Además, estar mejor no significa dejar de echar de menos. Puedes haber recuperado partes de tu vida y seguir teniendo días en los que la ausencia pesa muchísimo. También puede ocurrir lo contrario: que desde fuera parezca que has vuelto a tu rutina y por dentro sientas que sigues exactamente en el mismo lugar.
Más que preguntarnos “¿ya debería haberlo superado?”, me interesa saber cómo estás tú: cuánto espacio ocupa el dolor, qué está pasando con tu vida y si sientes que, poco a poco, puedes convivir con esa ausencia o te has quedado atrapada en ella. No hay una forma correcta de echar de menos a alguien.
¿Por qué hay días en los que estoy bien y de repente vuelvo a estar fatal?
Porque el duelo no avanza en línea recta: no es un proceso continuo, sino que tiene altibajos. Puedes pasar una temporada más tranquila y que un cumpleaños, una canción, entrar en un sitio, ver una fotografía o algo tan pequeño como escuchar una frase vuelva a removerlo todo.
Estar mejor no significa no volver a sentir dolor. Un día malo no te devuelve al principio ni borra lo que has avanzado. Forma parte de aprender a vivir con algo que ya no está como estaba, pero que sigue teniendo un lugar importante en ti. Las fechas, los aniversarios y otros recordatorios pueden reactivar emociones intensas incluso mucho tiempo después de una pérdida.
¿Voy a volver a ser la misma persona después de perder a alguien?
Quizá esta sea una de las preguntas más difíciles. Después de algunas pérdidas no se trata de “volver a ser la de antes”, porque ha ocurrido algo importante y tú también has cambiado con ello.
La terapia no busca llevarte hacia atrás ni conseguir que olvides. Busca ayudarte a construir cómo seguir hacia delante, con lo que ha pasado formando parte de ti, pero sin que ocupe toda tu historia. Llegará un momento en el que vuelvas a reírte sin sentirte culpable, hagas planes, te ilusiones o tengas un día entero sin pensar continuamente en la pérdida.
Eso no significa que esa persona haya dejado de importarte. Significa que tu vida también está encontrando sitio para continuar.
¿Sentirme mejor significa que estoy olvidando o dejando atrás a esa persona?
No. A veces aparece culpa cuando empezamos a estar mejor. Reírnos otra vez, disfrutar de algo, hacer un viaje, conocer a alguien o simplemente pasar un día sin pensar tanto en quien hemos perdido puede sentirse casi como una pequeña traición. Pero seguir viviendo no borra el vínculo.
Parte del duelo puede consistir precisamente en encontrar una manera diferente de relacionarnos con esa persona y con lo vivido: desde el recuerdo, lo compartido y el lugar que ocupa en nuestra historia.
Recordar y continuar no son cosas incompatibles.
¿Cómo sé si necesito ir a terapia por un duelo?
Quizá llevas tiempo sintiendo que tu vida se ha quedado detenida. Quizá la culpa ocupa demasiado espacio. No consigues aceptar lo ocurrido, evitas cualquier cosa que te lo recuerde o, al contrario, sientes que no puedes pensar en nada más. O quizá estás pudiendo continuar, pero necesitas un lugar en el que hablar de algo que tu entorno ya ha dejado de preguntar.
La terapia está para acompañarte a descubrir qué necesitas tú para atravesar esta pérdida.
Y si durante el proceso vemos que el dolor se ha vuelto especialmente intenso, persistente o está interfiriendo de manera importante en tu vida, también podremos valorar qué está ocurriendo y qué tipo de ayuda necesitas. La interferencia en la vida cotidiana, la intensidad persistente, la culpa, el aislamiento y la dificultad para adaptarse a la pérdida son precisamente algunos de los elementos que valoramos cuando el duelo se complica.
¿Solo hay duelo cuando muere alguien?
No. Podemos vivir un duelo por una ruptura, una amistad, una enfermedad, un cambio de país, un trabajo, una etapa vital, un proyecto que no ocurrió o una versión de nuestra vida o de nosotros mismos que imaginábamos y finalmente no fue.
Hay pérdidas que tu entorno no reconoce fácilmente y no por eso duelen menos.
Blog
Artículos relacionados
Artículos para poner palabras a lo que sientes.
Seguir con tu vida después de una pérdida no significa olvidar
Después de perder a alguien importante, no siempre resulta fácil recuperar tu vida. Pero el duelo no consiste en elegir entre recordar y continuar.
Otras áreas: Ansiedad y depresión · Trauma · Relaciones y apego · Autoestima · Pareja
¿Hablamos?
La primera consulta de 30 minutos es gratuita, en consulta o por videollamada. Sin compromiso.

